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| La iglesia del Rosario en
1908, con su frente aśn sin terminar. (Foto archivo
histórico Municipal). |
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| Frente de la iglesia en 1942 |
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Un Siglo Después
Restauración Total del Templo Ntra. Señora
del Rosario
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Ante la inminencia de la fecha en que se celebraría
un siglo de
la inauguración del templo, se reunió
un conjunto de vecinos el
16 de julio de 1992, convocados por el Cura Párroco,
Padre
Saverio Montemurro, para integrar una comisión
que encarara
la enorme tarea de reparación y restauración
de la centenaria
iglesia.
"Esa enorme tarea ha significado prácticamente
un desafío
para los hombres que la han acometido, ya que
son
conscientes de que han recibido, con carácter
de legado, el
monumento a la religión cristiana que los
chivilcoyanos de
un siglo atrás supieron levantar con su
ánimo, su convicción
y su fe". Y los hombres y mujeres que se
reunieron en esta
oportunidad aceptaron el desafío.
Después de un cambio general de opiniones
sobre la futura
labor que se debía realizar, efectuaron
otra reunión el 20 de
julio del mismo año, en la que el Padre
Saverio Montemurro
participó a los presentes, más detalladamente,
sobre los fines
que se proponía lograr antes del 24 de
mayo de 1995, fecha
en que se cumplirían los cien años
de la inauguración del
templo. Y de esa reunión salió formada
la Comisión Pro
Restauración del templo Nuestra Señora
del Rosario, la cual
se integró de la siguiente manera:
Presidencia honoraria:
Señor Obispo, Monseñor
Emilio Ogñenovich; señor Intendente
Municipal de Chivilcoy, doctor.Jorge Juancorena;
técnico
arquitecto Rodolfo J. Berbery.
Comisión ejecutiva:
Presidente, Cura Párroco de Chivilcoy,
Padre Saverio
Montemurro. Vicepresidente, señor Alfredo
A. Astarita.
Secretaria, señora Marta Cerri de Mesplet;
prosecretarias,
señora Mercedes Marangoni de Marino y señorita
Doris Emilia
Prado. Tesorero, señor Antonio Vega. Pro
tesoreros, señores
Doelio Gallo y José Navaza.
Comisión de prensa, difusión
y recaudaciones:
Señores Cayetano Ottonelli, Claudio
Andreoli, Héctor Lucci,
Félix Tosiani, Donato S. Dupuy; señoras
Graciana Oteiza de
Andreoli y EIsa Casey de Navaza.
Equipo técnico:
Arquitectos Ricardo De Francesco y Alberto
Timpone; ingeniero
Eduardo Rodríguez Carmona.
Revisores de cuentas:
Señores José María
Urga y Horacio Quinto.
Recuperación de datos históricos:
Señor Gaspar Astarita.
Esta comisión fue aprobada por la Diócesis
de Mercedes-Luján,
mediante Decreto Diocesano 32/92, con la firma
de Monseñor
Emilio Ogñenovich y del Secretario Canciller,
presbítero
José María Cerella. La misma fue
inscripta en la Municipalidad
de Chivilcoy como Entidad de Bien Público.
y se comenzó con
la tremenda tarea de captación de fondos
y de encausar los
diversos trabajos a través de profesionales
especialistas en
cada rubro, ya que el ambicioso proyecto incluyó
la reparación
de todos los sectores del templo: cúpula
y techos, en lo que se
refería a lo exterior, continuando en el
interior con pintura y
electricidad, además de la restauración
de todo aquello que el
paso del tiempo hubiera deteriorado.
Casi al año de constituida esta Comisión,
ante las deserciones
de muchos de los primeros integrantes, se resolvió
reacomodarla con aquellas personas que mantuvieron
continuidad con el compromiso contraído.
Y así, el 21 de junio
de 1993 se formó la nueva y definitiva
lista de integrantes,
a saber:
Presidencia honoraria:
Monseñor Emilio Ogñenovich;
doctor Jorge Juancorena,
intendente municipal; arquitecto Rodolfo J. Berbery.
Comisión directiva:
Presidente, Padre Saverio Montemurro.
Vicepresidente primero, señor Alfredo A
Astarita; vicepresidente
segundo, arquitecto Alberto Timpone.
Secretaria, señora Marta Cerri de Mesplet.
Prosecretarias,
señora Mercedes Marangoni de Marino y señorita
Doris Emilia Prado.
Tesorero, señor Antonio Vega. Protesorero,
señor Doelio Gallo.
Vocales: señores Claudio Andreoli, José
Navaza,
Cayetano Ottonelli, Horacio Quinto, Félix
Tosiani,
ingeniero Eduardo Rodríguez Carmona y señoras
Zulma B. de Tosiani y Graciana o. de Andreoli.
Todos ellos continuaron trabajando tesonera y
desinteresadamente, junto con otras personas que
integraron
diversas subcomisiones para colaborar con esta
comisión,
destacándose también el apoyo y
el trabajo que prestó
el Padre Jorge Bruno.
Y entre todos se ha podido llegar hasta el presente
con la
satisfacción y la tranquilidad del deber
cumplido.
Muchos inconvenientes debieron salvarse; muchos
problemas
- grandes y chicos- debieron solucionarse y, sobre
todo,
realizar la ímproba tarea de conseguir
los fondos necesarios
para solventar los gastos de materiales y mano
de obra
empleados en los distintos sectores a través
de estos tres años.
Todos esos problemas y sus soluciones han quedado
registrados en las ciento y pico de actas que
se redactaron
por las reuniones efectuadas a lo largo de este
entrañable
proceso de reparación y restauración.
La totalidad de la gente que trabajó en
este formidable
proyecto y el vecindario que se solidarizó
con ellos, supieron
encolumnarse tras las palabras que pronunciara
el Padre
Saverio Montemurro en la reunión
de Comisión del día 18
de agosto de 1992:
"No va a faltar el apoyo de la comunidad,
no sólo de los
creyentes, sino de todos en general, porque el
templo es de
todos y hace no sólo a lo religioso, sino
también al arte y la
cultura en su totalidad. Y todos debemos evitar
su deterioro”.
Gaspar J. Astarita
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